Fechas fuera de los calendarios,
citas perdidas en un cajón,
arrepentimientos a diario
adioses sin beso de estación.
Si aplazas el “The end” de los cuentos
arriesgas que pesen demasiado,
tanto que cualquier punto y aparte,
cualquier vano y frustrado intento
de empezar un final terminado,
les deje a tus sueños sin darte
ese beso tan deseado.
Cuando debiste acercar tus labios,
y debiste escribir el final,
dejaste todo el valor de lado,
y anotaste en la parte de atrás:
“en un capítulo que he ideado
seguro se van a besar”.
Nadie te dijo, pobre insensato,
que los cuentos que se hacen muy largos
acaban por no ser terminados,
pues quien no la besa en la estación
pierde el derecho a vivir el amor.
Si aplazas el “The end” de los cuentos
arriesgas que pesen demasiado,
tanto que cualquier punto y aparte,
cualquier vano y frustrado intento
de empezar un final terminado,
les deje a tus sueños sin darte
ese beso tan deseado.
Desconocida muchacha esta poetisa, Dafne Prerushi, que ni siquiera aparece en Google. Supongo que no habrá nada de malo con que rescate alguno de sus poemas para plasmarlos en Internet. Este es el primero de ellos, se llama: capítulos. Tampoco es un diamante embruto, pero bueno, tiene su aquél.